COSILLAS DE AQUÍ Y DE ACÁ (Y UNA QUE OTRA DE ACULLÁ)

Vida y andanzas de un Mexicano en la Madre Patria, con algunas reflexiones que no caben en otro lado

My Photo
Name:
Location: Almería, Andalucía, Spain

Tuesday, August 29, 2006

Las Dos Españas

The Two Spains

En estos días he tenido oportunidad de tomar mi "cafelico" mañanero con un par de respetables ancianos Andaluces. El tema de casi todas nuestras conversaciones son los dias aquellos de la Guerra Civil Española, que ellos vivieron en carne propia. A decir verdad, soy yo quien siempre que puedo trato de dirigir la conversación hacia ese tema, pues sé que pocos testigos oculares quedan ya de tan trágicos eventos y yo quiero enterarme de cómo fueron, no a través de las versiones oficiales, sino por las de aquellos que los vivieron.

Es muy triste lo que ellos me cuentan respecto a su experiencia como Españoles tanto como jóvenes enlistados forzosamente en una milicia cuyos ideales ni los mismos miembros compartían, pero que debían defender a riezgo de perder su propia vida si se negaban. Las historias que me relatan me hacen recordar el contraste entre aquella "Hispania Victrix" (1553) de Francisco López de Gómora, en la que se narra la conquista de México como una gran hazaña llena de triunfos por parte de los conquistadores; y la "Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España" (1632), del Capitán Bernal Díaz del Castillo, escrita precisamente para desmentir las patrañas de don Paco López, mostrando en cambio los grandes contratiempos y visicitudes a que se vieron sujetos los invasores del Nuevo Mundo en su afán de apoderarse de sus riquezas.

La comparación me viene a la mente al darme cuenta que como se dice por ahí, efectivamente "la Historia es escrita por los vencedores". Con la intención de ilustrarme respecto a los motivos y hechos principales de la dichosa Guerra civil, he buscado libros que no la pinten ni de color rojo ni de color... fascista. Imposible. Al parecer, antes de la muerte de Franco todo era narrado poniendo en alto al "Caudillo" y sus campañas; ahora que el gobierno es de izquierda, todo se ve ensalzando el esfuerzo de "la república". Ni a quién irle.

Por eso me gusta escuchar los relatos de mis viejitos. Sus ojos se llenan de lágrimas al recordar las atrocidades que atestiguaron, tanto de un lado como del otro, siendo el pueblo Español el único perdedor.

Me cuentan, por ejemplo, cómo o bien "los rojos" -los republicanos- o bien... los otros -los fascistas- pasaban por los pueblos reclutando jóvenes, sea cual fuere su ideología; me cuenta uno de ellos que en el batallón donde militaba y simplemente como diversión, era costumbre salir "de caza" por las noches, significando esto que un grupo de cuatro o cinco soldados, un tanto "flameados", salía a patrullar, y al ver a cualquier persona por las calles, hombre, mujer, niño o anciano, sin más ni más, le disparaban; otro triste relato es el de las denuncias falsas entre vecinos: si alguien tenía una rencilla pendiente con otro, o simplemente lo quería fuera de su camino, o si deseaba apoderarse de sus bienes o por algún interés más personal (si imaginas a lo que me refiero), la solución más común era denunciarlo como seguidor del bando contrario, con lo cual causaban que invariablemente fuera capturado y encarcelado, y con mucha frecuencia fusilado. Esto provocaba que todo mundo desconfiara hasta de su propia sombra y tuviera mucho cuidado con lo que decía en voz alta; me relatan asimismo cómo era ya costumbre recibir a diario, siempre alrededor del medio día, la visita de un par de aviones caza que hacían dos o tres pasadas ametrallando a quien se cruzara en la trayectoria de sus balas; me cuentan de cómo, siendo soldados, tenían estrictamente prohibido guarecerse en refugios durante los bombardeos, so pena de fuertes castigos... o cómo, estando del lado de los "rojos", la gran mayoría acostumbraban llevar en sus bolsillos imágenes o artículos religiosos a quienes se encomendaban antes de enfrascarse en una misión.

Como estas, mis viejitos me cuentan muchas historias, por lo cual concuerdo con ellos cuando dicen que una guerra civil, que pone a vecinos contra vecinos, es el peor infierno que puede sufrir un país, ya que en una guerra extranjera, al menos uno no sabe a quién ataca o contra quién se defiende, es una guerra de anónimos, pero nada se compara en horror al darse cuenta a través de la mirilla del fusil que a quien se va a disparar antes que él lo haga, es a un vecino, a un amigo, a un hermano,... o a su propio padre.

Sin embargo, no todo era tragedia en la Guerra Civil. Uno de mis viejitos no cesa de comentar que durante su estancia en cierto pueblo, del cual un bando se había llevado en leva a todos los hombres, pudo percatarse de que "las valencianas son simplemente deliciosas".

Saludos

Saturday, August 12, 2006

Para gallegadas, los Gallegos

Para gallegos, los Gallegos

Primero, que si quiere uno saber lo que es ser gallego, no hay más que ir a Galicia. Suena a gallegada, pero no lo es. Verán, resulta que por estas fechas los pobres montes de Galicia están ardiendo como si les fueran a dar premio. Y eso, según las noticias, es el desenlace de una cadena de eventos que comenzaron con una gallegada:

Recientemente hubo elecciones en Galicia. Parece que ganó el partido de izquierda, reemplazando al hasta entonces reinante partido de derecha. Entre sus gracias y virtudes, los izquierdistas le tiran al separatismo. Bueno, para comenzar, exigieron que los empleados públicos hablaran gallego. Hasta aquí las cosas se ven... "normales". La gallegada estuvo en que, en vez de planear y ofrecer cursos de gallego para aquellos empleados que no lo hablaran, los gallegos en el poder decidieron despedir olímpicamente a quienes no cumplieran este requisito. La cosa está en que entre los despedidos está un buen grupo de bomberos.

¿Cuál fue la segunda gallegada? Pues que estos gallegos, en vez de reclamar sus derechos, han decidido tomar venganza... ¡provocando incendios en toda Galicia, a diestra y siniestra!

Se supone, claro, que un gobierno tiene implementado algún plan de emergencias. Así era en Galicia referente a los incendios forestales, pero como el plan había sido establecido por las autoridades de derecha, los gallegos de la izquierda decidieron eliminarlo.

Así pues, gallegada tras gallegada, los campos de Galicia arden sin control, ya que por cada fuego que apagan, aparecen 2, y cada vez en lugares más inaccesibles. Por televisión se han mostrado algunos de los artículos que usan los pirómanos, entre ellas, pequeños artefactos incendiarios que mediante paracaídas dejan caer desde aviones en zonas de difícil acceso.

No cabe duda de que "Para gallegos, los Gallegos".

Thursday, August 10, 2006

De Política Española (lo peor viene después)

About Spanish Politics (The Worst Is Yet To Come)

Es difícil perderse un round en los eternos pleitos de los políticos de este país. La prensa se encarga de dar hasta el último pormenor de los agarres, jaladas de pelos y tirones de moco entre los del partido en el poder y los de la oposición. Creo que el espectáculo más grande del mundo (el circo) más productivo para las empresas dedicadas a eso que llaman periodismo, es precisamente el mantener divertidas a sus audiencias (o leyencias) sobre los dimes y diretes que se dicen los unos a los otros.

Pero fuera del circo "mediático" -vaya palabrita de moda-, he reflexionado que eso de tener "oposición" en un sistema de gobierno funciona como los abogados del diablo de la Iglesia -bueno, del Clero-: la oposición se encarga de poner trabas ("pegas", la llaman por acá) a todo lo que propone el gobierno, y de ese modo forzan a que estos justifiquen sus propósitos y sean transparentes en sus transacciones. En el año u diez meses que he estado por acá, no he visto aún un plan o proyecto del gobierno que sea cancelado o rechazado por causa de la oposición. Vamos, que la función de estos es solamente hacerla de títeres de los otros.

Bueno, así lo veo yo.

Tuesday, August 01, 2006

Dios Sí Existe. Yo lo Constato a Diario

God Does Exist. I See Him Every Day.

El otro día leí un mensaje en una pared: "Si Dios existiera, habría qué matarlo". Mi respuesta casi inmediata fue: "Si Dios no existiera, tú estarías muerto". Sin embargo, la afirmación aquella me dejó cavilando sobre la existencia de Dios y concluyo que o Dios realmente existe o la inteligencia no es un don privativo de los seres humanos.

Me explico: Leyendo "La Mujer Desnuda" del autor de "El Mono Desnudo", observo que este escritor explica la fisiología del ser humano como si nosotros tuviéramos algo que ver en su desarrollo; el mismo autor, y muchos otros, explican de igual manera la fisonomía de todos los seres vivos. Ejemplo:

Una hermosa y colorida flor. ¿Ha sido ella libre para elegir sus llamativos colores? Los escritores explican el fenómeno diciendo que "con tales colores, las flores atraen la atención de los insectos, quienes al posarse en ellas toma el polen que eventualmente llevan a otras flores, coadyuvando así a su reproducción". Esto es solo un ejemplo, pero... ¿realmente tuvieron algo que ver en la elección de sus colores? De ser así, estaríamos reconociéndoles inteligencia... pero yo más bien pienso que "algo" o "alguien" lo ha diseñado de esa manera para un propósito específico. ESO es a lo que yo reconozco como Dios