Las Dos Españas
The Two Spains
En estos días he tenido oportunidad de tomar mi "cafelico" mañanero con un par de respetables ancianos Andaluces. El tema de casi todas nuestras conversaciones son los dias aquellos de la Guerra Civil Española, que ellos vivieron en carne propia. A decir verdad, soy yo quien siempre que puedo trato de dirigir la conversación hacia ese tema, pues sé que pocos testigos oculares quedan ya de tan trágicos eventos y yo quiero enterarme de cómo fueron, no a través de las versiones oficiales, sino por las de aquellos que los vivieron.
Es muy triste lo que ellos me cuentan respecto a su experiencia como Españoles tanto como jóvenes enlistados forzosamente en una milicia cuyos ideales ni los mismos miembros compartían, pero que debían defender a riezgo de perder su propia vida si se negaban. Las historias que me relatan me hacen recordar el contraste entre aquella "Hispania Victrix" (1553) de Francisco López de Gómora, en la que se narra la conquista de México como una gran hazaña llena de triunfos por parte de los conquistadores; y la "Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España" (1632), del Capitán Bernal Díaz del Castillo
, escrita precisamente para desmentir las patrañas de don Paco López, mostrando en cambio los grandes contratiempos y visicitudes a que se vieron sujetos los invasores del Nuevo Mundo en su afán de apoderarse de sus riquezas.
La comparación me viene a la mente al darme cuenta que como se dice por ahí, efectivamente "la Historia es escrita por los vencedores". Con la intención de ilustrarme respecto a los motivos y hechos principales de la dichosa Guerra civil, he buscado libros que no la pinten ni de color rojo ni de color... fascista. Imposible. Al parecer, antes de la muerte de Franco todo era narrado poniendo en alto al "Caudillo" y sus campañas; ahora que el gobierno es de izquierda, todo se ve ensalzando el esfuerzo de "la república". Ni a quién irle.
Por eso me gusta escuchar los relatos de mis viejitos. Sus ojos se llenan de lágrimas al recordar las atrocidades que atestiguaron, tanto de un lado como del otro, siendo el pueblo Español el único perdedor.
Me cuentan, por ejemplo, cómo o bien "los rojos" -los republicanos- o bien... los otros -los fascistas- pasaban por los pueblos reclutando jóvenes, sea cual fuere su ideología; me cuenta uno de ellos que en el batallón donde militaba y simplemente como diversión, era costumbre salir "de caza" por las noches, significando esto que un grupo de cuatro o cinco soldados, un tanto "flameados", salía a patrullar, y al ver a cualquier persona por las calles, hombre, mujer, niño o anciano, sin más ni más, le disparaban; otro triste relato es el de las denuncias falsas entre vecinos: si alguien tenía una rencilla pendiente con otro, o simplemente lo quería fuera de su camino, o si deseaba apoderarse de sus bienes o por algún interés más personal (si imaginas a lo que me refiero), la solución más común era denunciarlo como seguidor del bando contrario, con lo cual causaban que invariablemente fuera capturado y encarcelado, y con mucha frecuencia fusilado. Esto provocaba que todo mundo desconfiara hasta de su propia sombra y tuviera mucho cuidado con lo que decía en voz alta; me relatan asimismo cómo era ya costumbre recibir a diario, siempre alrededor del medio día, la visita de un par de aviones caza que hacían dos o tres pasadas ametrallando a quien se cruzara en la trayectoria de sus balas; me cuentan de cómo, siendo soldados, tenían estrictamente prohibido guarecerse en refugios durante los bombardeos, so pena de fuertes castigos... o cómo, estando del lado de los "rojos", la gran mayoría acostumbraban llevar en sus bolsillos imágenes o artículos religiosos a quienes se encomendaban antes de enfrascarse en una misión.
Como estas, mis viejitos me cuentan muchas historias, por lo cual concuerdo con ellos cuando dicen que una guerra civil, que pone a vecinos contra vecinos, es el peor infierno que puede sufrir un país, ya que en una guerra extranjera, al menos uno no sabe a quién ataca o contra quién se defiende, es una guerra de anónimos, pero nada se compara en horror al darse cuenta a través de la mirilla del fusil que a quien se va a disparar antes que él lo haga, es a un vecino, a un amigo, a un hermano,... o a su propio padre.
Sin embargo, no todo era tragedia en la Guerra Civil. Uno de mis viejitos no cesa de comentar que durante su estancia en cierto pueblo, del cual un bando se había llevado en leva a todos los hombres, pudo percatarse de que "las valencianas son simplemente deliciosas".
Saludos
>Ð
En estos días he tenido oportunidad de tomar mi "cafelico" mañanero con un par de respetables ancianos Andaluces. El tema de casi todas nuestras conversaciones son los dias aquellos de la Guerra Civil Española, que ellos vivieron en carne propia. A decir verdad, soy yo quien siempre que puedo trato de dirigir la conversación hacia ese tema, pues sé que pocos testigos oculares quedan ya de tan trágicos eventos y yo quiero enterarme de cómo fueron, no a través de las versiones oficiales, sino por las de aquellos que los vivieron.
Es muy triste lo que ellos me cuentan respecto a su experiencia como Españoles tanto como jóvenes enlistados forzosamente en una milicia cuyos ideales ni los mismos miembros compartían, pero que debían defender a riezgo de perder su propia vida si se negaban. Las historias que me relatan me hacen recordar el contraste entre aquella "Hispania Victrix" (1553) de Francisco López de Gómora, en la que se narra la conquista de México como una gran hazaña llena de triunfos por parte de los conquistadores; y la "Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España" (1632), del Capitán Bernal Díaz del CastilloLa comparación me viene a la mente al darme cuenta que como se dice por ahí, efectivamente "la Historia es escrita por los vencedores". Con la intención de ilustrarme respecto a los motivos y hechos principales de la dichosa Guerra civil, he buscado libros que no la pinten ni de color rojo ni de color... fascista. Imposible. Al parecer, antes de la muerte de Franco todo era narrado poniendo en alto al "Caudillo" y sus campañas; ahora que el gobierno es de izquierda, todo se ve ensalzando el esfuerzo de "la república". Ni a quién irle.
Por eso me gusta escuchar los relatos de mis viejitos. Sus ojos se llenan de lágrimas al recordar las atrocidades que atestiguaron, tanto de un lado como del otro, siendo el pueblo Español el único perdedor.
Me cuentan, por ejemplo, cómo o bien "los rojos" -los republicanos- o bien... los otros -los fascistas- pasaban por los pueblos reclutando jóvenes, sea cual fuere su ideología; me cuenta uno de ellos que en el batallón donde militaba y simplemente como diversión, era costumbre salir "de caza" por las noches, significando esto que un grupo de cuatro o cinco soldados, un tanto "flameados", salía a patrullar, y al ver a cualquier persona por las calles, hombre, mujer, niño o anciano, sin más ni más, le disparaban; otro triste relato es el de las denuncias falsas entre vecinos: si alguien tenía una rencilla pendiente con otro, o simplemente lo quería fuera de su camino, o si deseaba apoderarse de sus bienes o por algún interés más personal (si imaginas a lo que me refiero), la solución más común era denunciarlo como seguidor del bando contrario, con lo cual causaban que invariablemente fuera capturado y encarcelado, y con mucha frecuencia fusilado. Esto provocaba que todo mundo desconfiara hasta de su propia sombra y tuviera mucho cuidado con lo que decía en voz alta; me relatan asimismo cómo era ya costumbre recibir a diario, siempre alrededor del medio día, la visita de un par de aviones caza que hacían dos o tres pasadas ametrallando a quien se cruzara en la trayectoria de sus balas; me cuentan de cómo, siendo soldados, tenían estrictamente prohibido guarecerse en refugios durante los bombardeos, so pena de fuertes castigos... o cómo, estando del lado de los "rojos", la gran mayoría acostumbraban llevar en sus bolsillos imágenes o artículos religiosos a quienes se encomendaban antes de enfrascarse en una misión.
Como estas, mis viejitos me cuentan muchas historias, por lo cual concuerdo con ellos cuando dicen que una guerra civil, que pone a vecinos contra vecinos, es el peor infierno que puede sufrir un país, ya que en una guerra extranjera, al menos uno no sabe a quién ataca o contra quién se defiende, es una guerra de anónimos, pero nada se compara en horror al darse cuenta a través de la mirilla del fusil que a quien se va a disparar antes que él lo haga, es a un vecino, a un amigo, a un hermano,... o a su propio padre.
Sin embargo, no todo era tragedia en la Guerra Civil. Uno de mis viejitos no cesa de comentar que durante su estancia en cierto pueblo, del cual un bando se había llevado en leva a todos los hombres, pudo percatarse de que "las valencianas son simplemente deliciosas".
Saludos
>Ð

3 Comments:
No te han informado mal tus viejitos y me temo que yo no sería imparcial ni objetivo si versionara lo que me ha ido llegando. Lo cierto es que en ambos bandos se cometieron atrocidades y todas ellas son igual de condenables. Si acaso señalar que, cuando Franco entró en la Península, venía de Canarias y las colonias africanas donde era general del ejército español, habiendose declarado en rebeldía contra el poder legalmente constituido, lo hizo acompañado de varios batallones de mercenarios moros y fué penetrando por Andalucía y Extremadura.....El "salario" de los mercenarios moros, y lo sé de muy buena tinta porque a mi padre lo movilizaron los fascistas para su ejército en un pueblecito de Extremadura, era el que consistía en hacer lo que les viniera de la puta gana en los pueblos que habían ofrecido alguna resistencia, que defendían la democracia, vaya....Los saqueos y las violaciones masivas era lo menos malo que cometían aquellos hijos de putas fascistas, moros y no moros, de una manera sistemática y estremecedora....Recípocramente, el ser humano llevado a ciertos extremos me temo que no tiene ideología, los rojos hicieron muchas otras barbaridades... Menos porque desde el primer momento perdieron de forma galopante (Hay que decir que a los fascistas le ayudaron con la aviación los alemanes y los italianos de Hittler y Mussolini y los rojos no dispusieron de aviación desde el primer momento porque estaba toda en manos de los militares que se amotinaron contra el gobierno, lo cual fué determinante).. en casi todos los frentes, pero las cometieron y no hay disculpas.
Los vencedores se encargaron de pasarles factura a los rojos, a los que cometieron las barbaridades y a los que sólo estaban allí defendiendo al país de los amotinados con juicios sumarísimos y ejecucione a lo largo de muchos años después, pero violadores fascistas y moros,se han paseado arrogantes por España durante décadas y aún se pasean sin que nadie les pase la factura de rigor(En el pacto de la Transición, en 1.977 los partidos acordaron hacer borrón y cuenta nueva del pasado)...pero ya quedan pocos: Mi padre fué de la "quinta del biberón", lo movilizaron los fascistas de Franco en el 1936, con 17 años y ya anda por los 87...Ya no quiere hablar de aquello, le jodió mucho cuando supo que yo era "un rojo catalán", pero últimamente me dice que la razón estaba de parte de los míos...Se ha pasado media vida diciendome lo contrario, porque de alguna forma, tendría él que justificarse ante sí mismo, pienso yo, las sinrazones y la mierda que le tocó vivir, en el lado que le tocó vivirlas, siendo aún un niño.....
No creo que lo que relatan tus viejitos se aleje mucho de la verdad, pero considerando que son andaluces, desconfiaría de algunos de sus dichos.
Hoy me dijeron mis viejitos que una de las hazañas del gran Manolete, ese que ahora hasta película le están haciendo, era ofrecer corridas de "toros" a sus amigos del gobierno post-guerracivil, consistentes en hacer que los presos condenados hicieran de toros. Lo emocionante era a la hora de matar. Según dicen, era "de a devis". Lo único que me pregunto es si alguna vez cortó "rabo".
La otra historia de hoy fue de cuando ALmería fue bombardeada por un buque de guerra nazi... sí, N-A-Z-I, en represalia, según parece, por algo que hicieron los republicanos de Cartagena a un barco alemán que apoyaba a los franquistas. De eso he visto fotos en libros de por acá.
Post a Comment
<< Home